La playa se extendió para ella solamente. Estuvo mirando el agua, no dejaba de ir y venir. Se quedó sentada hasta cuando la vinieron a buscar para llevársela con otros, niños. Apretó en la mano derecha fuerte, muy fuerte, un pedazo de caracol y pensó no separarse jamás del juguete . Sabía que el paseo seria corto. Era el último día, un domingo de sol.
No podía quedarse por más tiempo. El lugar era demasiado bello, para durar mucho.
La casa donde Aurora se encuentra es grande y no se sabe cuanto tiempo vivirá allí. Sus padres, tienen que cambiarse. Ella por el momento esta feliz en el patio.
Siente admiración por algunas personas mayores. Aurora quisiera ser como ellas. Les trasmiten cierta fascinación. Trata a cada momento imitarlas, lo mejor que puede. A veces, bajo los árboles grandes del patio ha tenido sentimientos, de dolorosa rebeldía. Al imitarlas momentos siente después, denigración y se hunde rápidamente en algo profundo que no entiende.
Dolores es su ídola. Es una mujer demasiado linda. Siempre lleva en sus dedos varios anillos, el pelo suelto. Es delgada, de risa libre pero esto no molesta. Los ojos apenas maquillados. Ella viene los sábados y se queda hasta tarde.
Aurora, esta profundamente enamorada de Dolores. Y cuando la ve, corre detrás, pero ella solo se acerca para sacar manzanas que caen del árbol, nada más. Después, le acaricia el pelo, y se va con paso lento mientras Aurora se la queda mirando extasiada. En una sumisión máxima.
Cuando está cerca de Dolores, Aurora siente el poder secreto de esta mujer. Un magnetismo delicioso. Aurora solo quiere ser así. Que llegue un día para despertar. Tal como es Dolores. Solo por un momento tener algo de ella.
Esa serenidad, que Aurora envidia con locura. Siempre la deja en ridículo, cuando Dolores toma un pedazo de pan lo hace con gracia, en cambio ella pierde tranquilidad por estar demasiado preocupada de la admiración que siente por Dolores.
Los pies de ella son blancos, y sus dedos se disuelven en las sombras al cruzar la entrada de la casa. Aurora, ha intentado hacer lo mismo, y no ha resultado, ha fracasado.
Las manos también tienen esa cualidad de quedar vueltas hacia un misterio, donde sus dedos se vuelven hacia el pensamiento de Aurora. Eso, la hace sufrir mucho más. Entonces empieza a contar con sus propios dedos los años, que le faltan para ser igual y decirle,
Te adoro eres lo máximo, eres una verdadera diosa, pero Dolores no la mira.
Y cuando Aurora lo hace, ella le dice,
_ ¿ Porque me miras tanto, mi niñita.?_
Aurora tiene gestos de pena, y no quiere que nadie los descubra. Eso le nació desde que sintió por primera vez que la amaba tanto, también a Ignacio. A él quizás no tanto, tiene una voz que no le gusta mucho.
Pero le produce fascinación, como él se expresa rápidamente, o la forma como le toca las mejillas después de decirle, pequeña. O cuando salta para recoger algo, o cuando lo sorprende sacando cuentas, con la calculadora. Le gusta todo entero. No sabe que , pero también sufre por adorarlo. Eso tiene un precio bajo el manzano. Ese precio es la repetición de los ensayos. Imitarlos, y fracasar...
El carácter de Ignacio la rodea de tranquilidad, esto que la lleva a imitarlo con dulzura y pasión. Entonces le gusta antes de empezar el rito, que siempre consiste en: hacer tres rayas en la pared.
Una es él, la segunda ella, la última, significa que soñara con Ignacio. Seguro. Luego, se pone triste, enseguida se acuesta a mirar el cielo varios minutos antes que su cuerpo se ponga en movimiento.
El carácter de Dolores la invade con frenesí, para luego dejarla en blanco, en un estado de largas impresiones que duran muchas horas. Es como el murmullo parecido al esfuerzo, que hace contra sus movimientos.
En el caso de repetir el nombre de Ignacio, y de Dolores con pasión, sucederá que los sonidos se cruzarán. Entonces, Aurora no soportaría verlos demasiado cerca. Los quiere solo, para ella pero separados.
Ignacio al lado derecho, y ella al lado izquierdo. Toda una eternidad.
Solo ser ella la imitada, seria lo máximo. Ser el centro, de todo, que no hubiese nadie entre los tres. Decirles, te amo Ignacio, haz esto para mi, solo por mi. Solamente para mi, cómprame un vestido y vísteme, luego, bésame la frente, varias veces.
Te adoro Dolores, si es verdad. Enséñame a quererte, porque no sé como hacerlo todavía, no me atrevo, y tengo tanto miedo a equivocarme. Si trato alguna vez de ser gentil, enséñame a no equivocarme a no depender tanto de tu sombra, de tu risa. Enséñame por favor a salir de tu prisión, para ir en busca de Ignacio y ser yo, la única.
Aurora hoy se cambió de vestido. Salió a esperar a sus padres, quienes le dijeron que no vivirían más en esa casa. Preguntó donde iban a hacerlo, no le dijeron nada. Al caer la noche llegarían a otra casa más chica. Pero con patio.
El corazón de Aurora saltaba de felicidad, solo porque en el cambio iba a estar cerca de Ignacio. Dolores no iba a venir. Entonces estaría sola , con él.
Antes de cambiarse, tomaron un poco de té, comieron rápidamente pan tostado. Pero a Aurora le sobrevino un pesar enorme. No entendió el porqué. Entonces se puso a juntar un cuaderno con otro. Lo hizo en forma rápida. Hizo como que sacaba cuentas, como Ignacio, pero pensó que nada de eso era igual como él lo hacía. Le dio vergüenza. También falló.
Pronto se fue a su pieza a buscar las cosas que tenia que llevar. Su madre le ordenó que se apurara. Aurora dijo a su madre,
_ Porqué eres mi madre, y no eres otra mejor._ Su madre la tomó, para que se quedara en la oscuridad de la habitación, pero no pudo decir nada. Las dos se quedaron, solas, como si las hubiesen abandonado.
Aurora preguntó por Dolores, su ella contestó que no sabía nada, que no vendría. Tenían que pensar en el cambio de casa.
El cielo se puso oscuro. Y empezó a llover despacio. Los juguetes que estaban dentro de una caja de cartón, se mojaron, la caja se rompió. Sería la última vez que Aurora los vería en ese lugar
.
Casi todo estaba mojado. Los árboles, el pasto medio seco, maltratado, y el jardín de invierno de la casa . Aurora, tenía casi seis años cuando abandonó esa casita modesta de la calle Salvador en Santiago. Ella la adoraba. Ahora llegarían a otra más chica y mucho más oscura.
El trayecto hacia la nueva casa se hizo más difícil, llovió mucho. Los vidrios del vehículo, estaban empapados. Al llegar , había alguien que los esperaba para entregarles las llaves. Era un señor de pelo blanco muy delgado.
Lo primero que vio Aurora, fue un pasadizo en sombras, y también , ventanas con vidrios. Algunos redondos, otros con dibujos en formas geométricas, eso le hizo gracia.
De inmediato corrió por el pasadizo, era frío. Todo era húmedo como un lugar que hubiera conocido antes. Según ella , en otra vida.
Sus padres, empezaron a colocar los muebles. Muebles oscuros, viejos, un televisor que ella apagó de inmediato. Aurora quería conocer su dormitorio. Lo vio, era estrecho , feo. No le gustó.
La cocina, era pequeña con muebles antiguos, y estanterías viejas. Las baldosas eran feas. Entonces , sucedió algo. .Sintió vergüenza de recibir a Dolores. Qué diría ella al ver todo esto tan añoso.
Le manifestó a su madre, porqué no buscaban otra casa mejor, al día siguiente rápido, mañana mismo. Insistiendo casi con desesperación. Su madre la hizo callar.
El patio era diminuto, a penas cabía una mesa con algunas sillas. Las murallas no eran lo suficientemente lisas, para rayar. Y donde iba a repetir los nombres de sus dioses, sin que las escucharan. ¿Dónde? Todo lo tendría que hacer en silencio. Eso era una prisión. No era una casa.
_ Mañana saldrá el sol,_ dijo alguien . Ahora nos se puede hacer mucho _ Dejemos las cosas hasta aquí, Ignacio, escuchó decir a su padre, gracias por todo.
Aurora solo quería irse lejos con Dolores. Lejos de ese lugar aunque fuese ahora mismo, o mañana. Lejos con Ignacio y sus cuadernos.
sábado, 30 de enero de 2010
Sin habitos
Estoy en algo complicado, y difícil de explicar. El desgaste de las cosas se hace sentir. Lo siento en las mañanas, cuando al evaporarse en la casa del vecino se vuelven contra los muros. Los árboles ahora son más bellos y evocan un silencio implacable y desquiciado.
Anoche soñé con mi vecino. Tiene un perro, que es mi adoración. Muchos me han sorprendido jugando mucho con el canino, esto no da muy buena impresión en el barrio.
La gente de este lugar me produce espanto. Yo solo se que día a día, olvido con rapidez, palabras necesarias. Esto, me ha puesto varias veces en peligro.
No esta demás decir que la gente de estos barrios, tiene ansias de parecer superior. Yo, solo, necesito comunicarme con el mundo. He perdido casi todo, por mi falta de memoria.
Mi marido, dice que soy una pobre mujer. Tiene razón. El, gruñe fuerte. Sus gruñidos son famosos en el barrio.
Soy lo peor, lo se. Cuando llega la noche, me pongo a reptar por el piso de la cocina, y lloro. Luego una luz desciende por mi espalda para venir a protegerme. Se que jamás volveré a vivir como en otros tiempos.
El desgaste, me ha vuelto anónima. Esto para los demás, es una ventaja. Es una alegría para otros, mi fracaso.
Mi marido, cuando ve televisión, es lo máximo. Los personajes de la pantalla chica, lo envuelven en una gloria, que consigue rápido, y sin mayor esfuerzo.
Me cuesta mirar a la gente. Muchos han perdido la dignidad, pero muy pronto la recuperan con la televisión. Todos, sienten esa euforia, de ser alguien mas, confundiéndose con el frenesí, que la pantalla chica les entrega.
En realidad, no hay nada mejor, como la mediocridad de nuestros tiempos.
Este país, tiene un salvajismo que solo las prostitutas saben manejar con su arte subterráneo. Solo ellas, pueden hablar rápido y fluido. No como yo. Son las mejores vampiresas, que jamás haya tenido un país tan picante como este.
Todas quieren tener un hijo, e ir al altar con algún empresario que las acepte como reinas.
Pero yo debo confesar lo siguiente.
Lo peor, que he hecho en toda mi vida es estudiar. Lo digo, con todo el dolor que mi cuerpo pueda llegar a soportar. Esto, me ha hundido en la desgracia. Un diente de oro, me habría dado un poder increíble. No saber escribir también.
Tener, un titulo universitario, me da vergüenza. NO ser ladrona, me pone en el peor, de los lugares.
También he cometido otro error imperdonable. Nunca entré en contacto con el hampa. Quizás habría sido la mejor.
Una ladrona internacional,
_ Imagínate, _ le comenté a Claudia,
_ Habría sido lo máximo trabajar esta gente sin problemas_.
Pero ella, aclaró de inmediato.
_ No tienes pasta para eso, ridícula _
Ya es tarde, para ser prostituta. Eres, una tonta idealista.
Debes, trabajar para ganarte el pan, con el sudor de tu frente.
Nuestro pueblo, compra a créditos, todas las mugres que les venden los usureros en las grandes tiendas. Pero todos, se sienten como de otra clase social.
Pronto, me pondré a practicar la jerga del hampa. Iré con grandes ilusiones a un taller educativo en la cárcel, para aprender este lenguaje. Ganarían dinero, con este negocio. Instruir a la población con estos conocimientos, seria todo un adelanto académico.
Te van a encontrar una pobre tonta. Mejor será que compres libros de autoayuda, para mejorar con urgencia tu autoestima.
No intentes ser más de lo que eres,
_ objeto _ mi consejera.
Ser, una verdadera prostituta de la televisión, rendirles pleitesía a los homosexuales, es tarde. Entiende ya.
Ni siquiera te van a decir: Mi amor, no tienes opción, mejor vuelve con tu maridito. Confórmate con tu vida, total tú la elegiste. No van a perder el tiempo con una profesional.
A lo más, puedes tener un approche, con tu vecino.
Y de pronto interrumpió Claudia,
Mira, dijo, ellos han llegado a lo más alto que el ser humano pueda alcanzar.
Y con voz ronca, añadió,
_ Tienen librería propia, con libros de auto ayuda. Incluso para las desesperadas terminales, como tu, linda _
No hagas más el ridículo con tus ideas. No pienses y vivirás mejor. Esos programas en la televisión, ya sabemos están llenos de mujerzuelas, pero ellas te harán un gran favor: serán tu mejor cable a tierra.
Todas hacen sexo oral, después de las doce. A esas horas, ya estas durmiendo. Son súper inteligentes. Piel morena, labios expresivos, zapatos dorados y ganancias rápidas, que más quieres, no saben leer ni escribir. Se meten con hombres casados. Y que más da.
Es tarde, para cambiar, el mundo. Habrá que ver televisión todos los días. Soñar en silencio. Mirar el cielo y el movimiento de los árboles. Me hará bien. Se que los sueños duran poco, con del resplandor de los veranos. Pero al menos será algo, que no despertará sospecha alguna.
Los personajes de la televisión me dan nauseas.
Solo me siento atraída por uno. El me interpreta completamente. Nunca lo voy a ver. Aparece después de media noche .Es un periodista, no está vendido, pero debe ser un caso raro. Espero que no se vuelva maricón. No me gustan los hombres raros.
Soy alguien que no busca respuestas. Todas están a la vista.
Quizás cuando, lo llame al canal él seguramente me dirá:
_ Señora, gracias por su aporte, _ estaré dichosa.
Un aporte, es algo digno, y se hace desde la cocina. No desde el comedor.
El, se dará cuenta, que soy de rincones, por mi forma da hablar, empañada y temblorosa. Espero no cometer errores al hablar. Lo amo con locura. No pienso dar su nombre, es un secreto.
Juro, este verano, no comprar esos zapatos dorados, ni tampoco esa ropa miss universo de plástico, con esas palmeras que vienen en promoción. Lo juro, por él.
Ojalá haya una oportunidad mas, para este amargo desconsuelo y también, para todos los tan hastiados, de ver tanta palmera , como símbolo de éxito y gloria.
En un país como éste, con gente siempre trabajando por un peso, pero feliz, de tener cada día menos.
Anoche soñé con mi vecino. Tiene un perro, que es mi adoración. Muchos me han sorprendido jugando mucho con el canino, esto no da muy buena impresión en el barrio.
La gente de este lugar me produce espanto. Yo solo se que día a día, olvido con rapidez, palabras necesarias. Esto, me ha puesto varias veces en peligro.
No esta demás decir que la gente de estos barrios, tiene ansias de parecer superior. Yo, solo, necesito comunicarme con el mundo. He perdido casi todo, por mi falta de memoria.
Mi marido, dice que soy una pobre mujer. Tiene razón. El, gruñe fuerte. Sus gruñidos son famosos en el barrio.
Soy lo peor, lo se. Cuando llega la noche, me pongo a reptar por el piso de la cocina, y lloro. Luego una luz desciende por mi espalda para venir a protegerme. Se que jamás volveré a vivir como en otros tiempos.
El desgaste, me ha vuelto anónima. Esto para los demás, es una ventaja. Es una alegría para otros, mi fracaso.
Mi marido, cuando ve televisión, es lo máximo. Los personajes de la pantalla chica, lo envuelven en una gloria, que consigue rápido, y sin mayor esfuerzo.
Me cuesta mirar a la gente. Muchos han perdido la dignidad, pero muy pronto la recuperan con la televisión. Todos, sienten esa euforia, de ser alguien mas, confundiéndose con el frenesí, que la pantalla chica les entrega.
En realidad, no hay nada mejor, como la mediocridad de nuestros tiempos.
Este país, tiene un salvajismo que solo las prostitutas saben manejar con su arte subterráneo. Solo ellas, pueden hablar rápido y fluido. No como yo. Son las mejores vampiresas, que jamás haya tenido un país tan picante como este.
Todas quieren tener un hijo, e ir al altar con algún empresario que las acepte como reinas.
Pero yo debo confesar lo siguiente.
Lo peor, que he hecho en toda mi vida es estudiar. Lo digo, con todo el dolor que mi cuerpo pueda llegar a soportar. Esto, me ha hundido en la desgracia. Un diente de oro, me habría dado un poder increíble. No saber escribir también.
Tener, un titulo universitario, me da vergüenza. NO ser ladrona, me pone en el peor, de los lugares.
También he cometido otro error imperdonable. Nunca entré en contacto con el hampa. Quizás habría sido la mejor.
Una ladrona internacional,
_ Imagínate, _ le comenté a Claudia,
_ Habría sido lo máximo trabajar esta gente sin problemas_.
Pero ella, aclaró de inmediato.
_ No tienes pasta para eso, ridícula _
Ya es tarde, para ser prostituta. Eres, una tonta idealista.
Debes, trabajar para ganarte el pan, con el sudor de tu frente.
Nuestro pueblo, compra a créditos, todas las mugres que les venden los usureros en las grandes tiendas. Pero todos, se sienten como de otra clase social.
Pronto, me pondré a practicar la jerga del hampa. Iré con grandes ilusiones a un taller educativo en la cárcel, para aprender este lenguaje. Ganarían dinero, con este negocio. Instruir a la población con estos conocimientos, seria todo un adelanto académico.
Te van a encontrar una pobre tonta. Mejor será que compres libros de autoayuda, para mejorar con urgencia tu autoestima.
No intentes ser más de lo que eres,
_ objeto _ mi consejera.
Ser, una verdadera prostituta de la televisión, rendirles pleitesía a los homosexuales, es tarde. Entiende ya.
Ni siquiera te van a decir: Mi amor, no tienes opción, mejor vuelve con tu maridito. Confórmate con tu vida, total tú la elegiste. No van a perder el tiempo con una profesional.
A lo más, puedes tener un approche, con tu vecino.
Y de pronto interrumpió Claudia,
Mira, dijo, ellos han llegado a lo más alto que el ser humano pueda alcanzar.
Y con voz ronca, añadió,
_ Tienen librería propia, con libros de auto ayuda. Incluso para las desesperadas terminales, como tu, linda _
No hagas más el ridículo con tus ideas. No pienses y vivirás mejor. Esos programas en la televisión, ya sabemos están llenos de mujerzuelas, pero ellas te harán un gran favor: serán tu mejor cable a tierra.
Todas hacen sexo oral, después de las doce. A esas horas, ya estas durmiendo. Son súper inteligentes. Piel morena, labios expresivos, zapatos dorados y ganancias rápidas, que más quieres, no saben leer ni escribir. Se meten con hombres casados. Y que más da.
Es tarde, para cambiar, el mundo. Habrá que ver televisión todos los días. Soñar en silencio. Mirar el cielo y el movimiento de los árboles. Me hará bien. Se que los sueños duran poco, con del resplandor de los veranos. Pero al menos será algo, que no despertará sospecha alguna.
Los personajes de la televisión me dan nauseas.
Solo me siento atraída por uno. El me interpreta completamente. Nunca lo voy a ver. Aparece después de media noche .Es un periodista, no está vendido, pero debe ser un caso raro. Espero que no se vuelva maricón. No me gustan los hombres raros.
Soy alguien que no busca respuestas. Todas están a la vista.
Quizás cuando, lo llame al canal él seguramente me dirá:
_ Señora, gracias por su aporte, _ estaré dichosa.
Un aporte, es algo digno, y se hace desde la cocina. No desde el comedor.
El, se dará cuenta, que soy de rincones, por mi forma da hablar, empañada y temblorosa. Espero no cometer errores al hablar. Lo amo con locura. No pienso dar su nombre, es un secreto.
Juro, este verano, no comprar esos zapatos dorados, ni tampoco esa ropa miss universo de plástico, con esas palmeras que vienen en promoción. Lo juro, por él.
Ojalá haya una oportunidad mas, para este amargo desconsuelo y también, para todos los tan hastiados, de ver tanta palmera , como símbolo de éxito y gloria.
En un país como éste, con gente siempre trabajando por un peso, pero feliz, de tener cada día menos.
Matemos
Matemos Julia, a dos, tres
de esos magnates dueños de Chile.
Démosle un tiro en la nuca,
mejor en la sien. Antes, mucho antes que salga el sol.
Hagamos mil trizas esta cultura oficial
y despertemos para siempre. A ver sí algunos,
se levantan con nosotros a morir por algo.
Matemos Adriana,
esa casta de madres asesinas. A ver si brilla
la estrella de la tarde.
Asesinemos para renacer
sin hacernos el harakiri.
¿Dime, quién nos va a salvar
de esta sumisión, la peor de todas?
Nos han hecho lisiados,
pobres hombrecitos, unos financistas
de tercera mano.
Esta noche, te desnudarás para siempre.
Alcemos entonces la mirada
para atrás. A ver si encontramos esos hombres,
quizás cráneos, desentierros y muertos.
Ya nos mataron Felipe, esos gringos
con sus oscuras cifras.
Nos dispararon en la nuca.
No miento.
Ya perdimos todo. Somos grasa, carne de cañón.
Y nadie hace nada.
Esta noche te divertirás. Drogas, hash y cocaína
y mañana resaca.
En vez de colgar los dedos en la pared,
denunciemos esta esclavitud, aceptada
y firmada en todas las notarias de Santiago.
Ciudad de grandes matarifes,
de humo y guitarra eléctrica.
Juntemos la verdad en pedacitos, que duele
como la haría un balazo. Somos cómplices,
cobardes y asesinos,
o más bien sirvientes, tímidos.
Pero hay un cielo de cristal. Y tú nombre
me llena la piel de tatuajes.
Quiero volver a ser por un instante,
lo que me quitaron. Una mujer Selkman.
Volver la mirada
recta y ver otra cosa, para eso tiene que correr sangre.
Vamos ex Frente Patriótico, Grupos de Fuerza y de locura,
no se laven la cara.
Que más da, si ya perdimos todo.
Y hacemos el loco. Somos unos pobres seres
pidiendo auxilio, permiso a la estatua
de la libertad.
No madre, no quiero trabajar más
en este campo de concentración.
Pero sería capaz de cualquier cosa,
por ver a este pueblo despierto.
Sin copiar
las basuras, sin rogar
por el dólar.
Ay Lucía, mejor muérete
porque las palabras, fine,
baby, hit, red , son tan satánicas como tú.
Parece más digno decir
que estoy enferma de ver a mi pueblo tan sumiso
y agobiado. No quiero trabajar para magnates.
Si mañana tengo
que acostarme con ellos, te juro
Isabel, voy a matarlos.
Y ahí espero recién empiece
el primer grito de una violenta revolución.
de esos magnates dueños de Chile.
Démosle un tiro en la nuca,
mejor en la sien. Antes, mucho antes que salga el sol.
Hagamos mil trizas esta cultura oficial
y despertemos para siempre. A ver sí algunos,
se levantan con nosotros a morir por algo.
Matemos Adriana,
esa casta de madres asesinas. A ver si brilla
la estrella de la tarde.
Asesinemos para renacer
sin hacernos el harakiri.
¿Dime, quién nos va a salvar
de esta sumisión, la peor de todas?
Nos han hecho lisiados,
pobres hombrecitos, unos financistas
de tercera mano.
Esta noche, te desnudarás para siempre.
Alcemos entonces la mirada
para atrás. A ver si encontramos esos hombres,
quizás cráneos, desentierros y muertos.
Ya nos mataron Felipe, esos gringos
con sus oscuras cifras.
Nos dispararon en la nuca.
No miento.
Ya perdimos todo. Somos grasa, carne de cañón.
Y nadie hace nada.
Esta noche te divertirás. Drogas, hash y cocaína
y mañana resaca.
En vez de colgar los dedos en la pared,
denunciemos esta esclavitud, aceptada
y firmada en todas las notarias de Santiago.
Ciudad de grandes matarifes,
de humo y guitarra eléctrica.
Juntemos la verdad en pedacitos, que duele
como la haría un balazo. Somos cómplices,
cobardes y asesinos,
o más bien sirvientes, tímidos.
Pero hay un cielo de cristal. Y tú nombre
me llena la piel de tatuajes.
Quiero volver a ser por un instante,
lo que me quitaron. Una mujer Selkman.
Volver la mirada
recta y ver otra cosa, para eso tiene que correr sangre.
Vamos ex Frente Patriótico, Grupos de Fuerza y de locura,
no se laven la cara.
Que más da, si ya perdimos todo.
Y hacemos el loco. Somos unos pobres seres
pidiendo auxilio, permiso a la estatua
de la libertad.
No madre, no quiero trabajar más
en este campo de concentración.
Pero sería capaz de cualquier cosa,
por ver a este pueblo despierto.
Sin copiar
las basuras, sin rogar
por el dólar.
Ay Lucía, mejor muérete
porque las palabras, fine,
baby, hit, red , son tan satánicas como tú.
Parece más digno decir
que estoy enferma de ver a mi pueblo tan sumiso
y agobiado. No quiero trabajar para magnates.
Si mañana tengo
que acostarme con ellos, te juro
Isabel, voy a matarlos.
Y ahí espero recién empiece
el primer grito de una violenta revolución.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)